De Libros

 

Una propuesta interesante para clarificar nuestra cultura política

 

Ángel Rodríguez Luño, en su "Introducción a la ética política", analiza por qué hay que alejarse del socialismo o economía centralizada y por qué acercarse a la economía de mercado

 

 

José Francisco Serrano Oceja | 11/10/21


 

 

 

 

 

Insiste con frecuencia el Papa Francisco en que la política es una de las más altas formas de caridad. Una caridad particularmente necesaria en un tiempo en el que están en permanente ebullición los principios sobre los que se articula la política, en sentido amplio del concepto. Hablamos de la crisis de la representación, y de la democracia, de la emergencia de los populismo y nacionalismos, de procesos como la globalización, el tecno-poder como tecnoestructura, las nuevas formas de comunicación política.

En otro sentido, es prioritaria la formación en la ética política para afianzar las vocaciones a la política. Vocaciones hoy tan necesarias como escasas. No parece que en los últimos tiempos, también en España, se potencie la vocación política de los jóvenes, en particular de los que se sienten interpelados a este servicio como consecuencia de su vocación cristiana. Es cierto que se han desarrollado algunos programas de liderazgo y formación política, pero siguen siendo insuficientes tal y como se puede comprobar  por la propia marcha de la vida pública. El hecho de la pérdida de credibilidad de los políticos, y de la política en general, está influyendo negativamente en estos procesos.

 

Catedrático de Teología Moral

Por eso es oportuna esta aportación del catedrático de Teología Moral de la Universidad de la Santa Cruz Ángel Rodríguez Luño. Un libro que no es un tratado sistemático, aunque no se pueda decir que los conceptos base no se aborden con el método manualístico, sino que es una reflexión de las principales coordenadas para la formación de la conciencia del político y de la política, sin referirme a la distinción así planteada por C. Lefort.

Tampoco el libro depende de los temas que están todos los días en los medios de comunicación y se subordine por tanto a las cuestiones de la actualidad. Aunque esto no quiere decir que no plantee los contextos suficientes para ayudarnos a clarificar qué es lo que nos está pasando.

 

Economía planificada, modelo del que conviene alejarse

Podría poner el ejemplo, que no se cita en el libro como tal, de lo interesante de su análisis del denominado socialismo real o economía planificada centralizada, de sus fundamentos políticos, para entender lo que Unidas Podemos quiere hacer en España o lo que está pasando en países como Venezuela.

Para que quede clara la posición argumentada del autor, “mi convicción personal, que trato de justificar en este libro, es que el socialismo o economía planificada centralizada es el modelo del que conviene alejarse, y que la economía de mercado es el modelo al que conviene acercarse”. Por cierto que hay que agradecer que recupera un libro demasiado olvidado para entender bien el capitalismo, “Antropología del capitalismo” de Rafael Termes.

No está demás que actualicemos la definición de conceptos comunes a una adecuada praxis de la política, tanto personal como institucional. Hay que advertir que nuestro autor, con este ensayo de carácter introductorio a la cultura política, se dirige a lectores que no tienen por qué ser cristianos, aunque es consciente de que la mayoría lo serán.

 

Sobre la Doctrina Social de la Iglesia

Por eso no se trata de explicar la Doctrina Social de la Iglesia, ni sus fundamentos teológicos, sino de profundizar en un terreno común. Esto no quiere decir que no se hayan incluido algunos epígrafes que plantean algunas cuestiones desde la teología o la Doctrina Social. Al margen de un debate, que no está aquí, pero que es previo, sobre los fundamentos epistemológicos de la Doctrina Social de la Iglesia.

Los primeros capítulos abordan los conceptos fundamentales, ética personal y ética política, bien personal y bien común político, bien común integral y bien común político. Dan paso al desarrollo del bien común político desde los principios de la libertad y la solidaridad y sus manifestaciones en la paz, la seguridad, la libertad, la justicia y la búsqueda de las formas adecuadas de gobierno. Hay que destacar, por cierto, su magnífica explicación de lo que debe entenderse por justicia social o la diferencia entre desigualdad y pobreza.

Después, analiza los temas principales de  economía política y por último un capítulo dedicado al buen gobierno, en el que se podrían añadir algunas cuestiones más que seguro serán tratadas en otros escritos.

 

 

 

 

 

 

Ángel Rodríguez Luño,
Introducción a la ética política.
Rialp.