Católicos
Respaldado por la diócesis de Alcalá de Henares, los testimonios católicos superaron al discurso del reverendo anglicano Nicky Gumbel, fundador de Alpha, uno de los movimientos promotores del evento
14/01/26 | Marta Santín
El obispo de Alcalá de Henares, monseñor Antonio Prieto, había invitado a participar en Llamados para “ser esa llama del fuego de Dios en nuestra alma”. Y aunque el encuentro incluía voces protestantes, lo que se vivió en el Movistar Arena fue un acontecimiento profundamente católico de adoración al Señor, con el Santísimo Sacramento expuesto y procesionado ante 6.000 personas, en una celebración de fuego espiritual que encendió los corazones de miles de fieles.
- Un evento católico, aunque con acento ecuménico
- "Subidón de adrenalina"
- Un “congreso eucarístico” fuera de un templo
- “¿Quién tiene esta capacidad de convocatoria? Jesucristo”
- Testimonios que tocaron el alma
- Alpha, unidad y misión
- “Los médicos no daban ni un duro por mí”
- El momento cumbre: Jesús recorriendo el Movistar Arena
- Un acontecimiento sin precedentes
Más de 6.000 personas asisten
al macroevento cristiano 'Llamados' en el Movistar Arena.
Foto: Marta Santín.
El macroevento formó parte del proyecto Unidos a 2033, que busca preparar a la Iglesia para la conmemoración de los 2.000 años de la muerte y la Resurrección de Jesucristo, el gran Jubileo de la Redención que se celebrará dentro de ocho años, como explica la propia organización en su web oficial (llamados2033.es).
Un evento católico, aunque con acento ecuménico
Para los más escépticos, o para quienes temían que el evento tuviera tintes protestantes, conviene recordar que quienes estaban detrás de esta convocatoria histórica eran la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, dirigida por el sacerdote José María Sánchez de Lamadrid, conocida en Madrid por sus oraciones de sanación y misericordia, junto con los cursos Alpha en su versión católica.
Estos cursos, fundados por el reverendo anglicano Nicky Gumbel, recogen tradiciones evangélicas y carismáticas, pero en España se desarrollan bajo la plena tutela de la Iglesia católica, respetando su doctrina y sacramentos.
"Subidón de adrenalina"
Como resumía una participante al salir del evento: “Ha sido un subidón de adrenalina para testimoniar a Dios, para decir: yo creo, Dios te ama, Dios salva. Los cánticos, la procesión con el Santísimo y las oraciones de misericordia me han impresionado profundamente”.
Y es que 6.000 personas reunidas en el Movistar Arena para rezar, cantar y escuchar testimonios de fe no tiene precedentes en España. Solo las Jornadas Mundiales de la Juventud han alcanzado antes una convocatoria espiritual de esta magnitud, pero nunca en un recinto de estas características.
Un “congreso eucarístico” fuera de un templo
El sacerdote José María Sánchez de Lamadrid explicó que la inspiración vino de los grandes congresos eucarísticos celebrados en Estados Unidos: “Pensamos: ¿por qué no organizar algo parecido en España, con mucha gente, fuera de un templo, para adorar juntos al Santísimo?”.
El resultado fue el primer evento de este tipo en nuestro país: miles de personas en alabanza, predicación y oración, con exposición eucarística, convocando a todas las realidades de la Iglesia: movimientos, congregaciones religiosas, jóvenes, familias, comunidades, y también ancianos de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y fieles de la pastoral penitenciaria.
Un gesto elocuente de que el Evangelio no excluye a nadie.
“¿Quién tiene esta capacidad de convocatoria? Jesucristo”
El evento estuvo conducido con gran carisma por José Manuel Cotelo, productor y comunicador católico, y por Olatz Elola, fundadora de la comunidad Blessings, que lograron conectar con un público diverso y entregado.
La música del grupo evangélico Hillsong fue preparando el ambiente hasta que el Movistar Arena entero se levantó con las manos extendidas en señal de alabanza.
Cotelo lanzó la frase que resumió toda la noche: “¿Quién tiene esta capacidad de convocatoria? Jesucristo, que es nuestro master chef”.
Testimonios que tocaron el alma
Uno de los momentos más impactantes fue el testimonio de René Ponte (René ZZ), creador de contenido gallego con casi dos millones de suscriptores en YouTube y 1,7 millones en Instagram, conocido por sus vídeos sobre tatuajes, estética y arte, y ahora por su fe católica.
Con una fuerza comunicativa arrolladora, habló de su conversión, de su búsqueda de sentido y de cómo Cristo transformó su vida, logrando un silencio absoluto en el recinto.
También emocionó el matrimonio formado por Quique Mira y María Lorenzo (Aute), que anunciaron que están esperando un hijo. Quique contó que dejó su trabajo para dedicarse por completo a evangelizar como influencer católico: “Si el Señor pone un dedo dentro de ti, Él cumple. No hay que tener miedo. Me siento, hago silencio, escucho y respondo”.
Por su parte, la influencer Casilda Finat, procedente del mundo de la moda, habló de la belleza interior y del sacramento de la Reconciliación, recordando que no hay verdadera libertad sin misericordia.
Alpha, unidad y misión
El momento ecuménico llegó con Nicky y Pippa Gumbel, pioneros de Alpha. Con un tono de predicador pero no por ello menos cristiano, dijo: “Jesús oró para que seamos uno y para que el mundo crea”, recordó Nicky. Y su mujer, Pippa añadió: “Creo que Jesús está haciendo cosas extraordinarias hoy. Cuando ves a alguien entregarse a Dios, estás ante un milagro”.
Ambos subrayaron que 2033 marcará los 2.000 años de la muerte y la Resurrección de Jesucristo, y que el sueño de Unidos a 2033 es que toda persona del planeta pueda haber oído hablar de Él.
Nicky y Pippa Gumbel junto a Juan Manuel Cotelo y Olatz Elola.
Foto: Marta Santín.
“Los médicos no daban ni un duro por mí”
Otro de los testimonios más impactantes fue la del jinete Juan Matute que conmovió al público relatando cómo sobrevivió a un derrame cerebral cuando los médicos no le daban opciones de volver a montar: “Mi madre recibió un WhatsApp pidiendo oración por mí. Yo estoy aquí por un milagro”.
El momento cumbre: Jesús recorriendo el Movistar Arena
El colofón fue de una fuerza espiritual indescriptible. El Santísimo Sacramento fue expuesto y llevado en procesión por todo el Movistar Arena, mientras se celebró la Oración de Misericordia y peticiones de sanación acompañados por grupo musical Salve: “Hay una mujer con dolor en las articulaciones, el Señor te quiere curar…” “Hay una persona que ha perdido la esperanza…”
Miles de personas lloraban, rezaban, levantaban las manos o se arrodillaban mientras Jesús Eucaristía recorría el recinto. Algo inédito en un recinto cultural de las dimensiones del Movistar Arena en España.
Despedida del evento cantando a la Virgen María.
Foto: Alfonso Sánchez-Rey.
Un acontecimiento sin precedentes
Lo que se vivió en Madrid no fue un espectáculo, sino un acto de fe colectiva de una potencia histórica. Un Movistar Arena convertido en catedral. Una multitud unida por el nombre de Jesús. Un anticipo del Jubileo de 2033.
La directora de Alpha España, Emma de León aseguró que el evento "ha superado" sus expectativas. "Ver un Movistar Arena completamente lleno, con miles de personas unidas en la oración y la alabanza, es una señal clara de que existe una profunda necesidad espiritual en nuestra sociedad", afirmó.
"Ojalá este encuentro sea solo el comienzo. Necesitamos que muchas más personas, y de forma especial los jóvenes, se acerquen a Dios sin miedo , descubran que la fe no resta nada a la vida, sino que la llena de sentido, de esperanza y de alegría", concluía José María Sánchez de Lamadrid, párroco de Santo Domingo de la Calzada (Algete). Y es que Llamados ha marcado un antes y un después en la evangelización en España.