Iglesia-Estado

 

Los cuernos ofensivos de un vocal de la CUP en una iglesia de Sant Cugat desata una tormenta política

 

El gesto captado en Valldoreix durante una misa navideña provoca la exigencia de dimisión por parte del PP: "El respeto a las creencias y los actos religiosos es básico en una sociedad plural"

 

 

 

14/01/26 | M. S.


 

 

 

La política local de Sant Cugat del Vallès (Barcelona) ha vivido en los últimos días una de sus polémicas más intensas a raíz de un gesto que, para muchos, traspasa la línea de la crítica ideológica y entra de lleno en la ofensa directa a los creyentes.

 

 

 

  1. Dimisión del vocal de la CUP
  2. El gesto que encendió la mecha
  3. Una ofensa en un acto religioso
  4. Se excusa por lo ocurrido
  5. Libertad de expresión, respeto y cargos públicos

 

 

 


Àlex Aguilar, tercero por la derecha,
haciendo el gesto ofensivo de los cuernos

Foto: PP.

 

 

 

El vocal de la CUP en la Entidad Municipal Descentralizada (EMD) de Valldoreix, (San Cugat del Vallés) Àlex Aguilar fue fotografiado dentro de una iglesia realizando el conocido gesto de “hacer cuernos” con la mano durante una misa vinculada a los actos de la Cabalgata de Reyes en la iglesia de la Asunción de Valldoreix. La imagen fue difundida en redes sociales por el Partido Popular de Sant Cugat, que ha exigido formalmente su dimisión.

 

 

 

 

 

 

Dimisión del vocal de la CUP

El episodio no se quedó en el ámbito de las redes. Dos medios locales de referencia, Cugat Mèdia y Tot Sant Cugat, publicaron informaciones detalladas sobre lo ocurrido y sobre la reacción política posterior. En concreto, Cugat Mèdia tituló que “El PP de Valldoreix exige la dimisión del vocal de la CUP”, subrayando que los populares consideran que el gesto constituye “una falta de respeto inaceptable hacia los creyentes”.

Por su parte, Tot Sant Cugat recogió la versión del propio vocal, que intentó justificar o minimizar lo sucedido, y la respuesta del PP reclamando responsabilidades políticas.

 

El gesto que encendió la mecha

Los hechos se remontan a una celebración religiosa en Valldoreix vinculada a la Cabalgata de Reyes, uno de los actos más tradicionales y concurridos del calendario navideño. En ese contexto, el vocal de la CUP Àlex Aguilar —miembro del órgano de gobierno de la EMD— asistió a la misa y posó para fotografías junto a otras personas.

En una de esas imágenes aparece realizando el gesto de los cuernos con la mano, un símbolo que, dependiendo del contexto, puede interpretarse como burla, desafío o directamente como una mofa.

 

Una ofensa en un acto religioso

Para una parte de la ciudadanía y, de forma muy clara, para el PP de Sant Cugat, hacerlo dentro de una iglesia y durante un acto religioso no es una simple broma, sino una provocación y una falta de respeto hacia los fieles y hacia la institución religiosa. Esa fue la base del comunicado y del mensaje que el partido difundió en X a través de su cuenta oficial @PPSantCugat.

El tuit del PP fue contundente:
“Es inaceptable que un miembro de la CUP y del gobierno de #Valldoreix asista a una misa y se haga fotografías haciendo gestos irrespetuosos y ofensivos. El respeto a las creencias y los actos religiosos es básico en una sociedad plural. Gobernar exige responsabilidad y respeto.”

Este posicionamiento no solo pedía una reflexión ética, sino que se traducía en una exigencia política clara: la dimisión del vocal implicado.

 

Se excusa por lo ocurrido

Según Tot Sant Cugat, el representante cupaire intentó excusarse por lo ocurrido, dando a entender que no había intención de ofender o que el gesto había sido sacado de contexto. "Fue un gesto muy breve, sin voluntad de ofender ni mala intención". Sin embargo, el vocal reconoció que "no fue un gesto adecuado" por el lugar y el momento: "Tomo nota y es un aprendizaje". Además, aseguró que en cuanto fue consciente de la polémica, dio "explicaciones y excusas" al cura de Valldoreix y al resto de vocales. Sin embargo, no se plantea la dimisión en ningún caso: "Estamos haciendo muy buen trabajo".

Sin embargo, el PP mantuvo su postura de que, más allá de la intención, el acto era incompatible con el respeto que debe mostrar un cargo público.

 

Libertad de expresión, respeto y cargos públicos

El debate de fondo va más allá de una fotografía. En juego están dos principios que a menudo entran en tensión: la libertad de expresión y el respeto a las creencias religiosas.

El PP ha insistido en que no se trata de perseguir ideas ni de imponer una visión religiosa, sino de exigir un comportamiento acorde con la responsabilidad de gobernar. Para los populares, un miembro del gobierno de Valldoreix no puede permitirse gestos que puedan ser interpretados como una burla hacia una parte significativa de la población.

Desde la CUP y su entorno, el enfoque ha sido distinto. Aunque no han negado la existencia de la foto ni del gesto, sí han puesto el acento en que no hubo una voluntad deliberada de ofender y en que no debería abrirse una “caza de brujas” por una imagen concreta. Este choque de interpretaciones ha polarizado a la opinión pública local.