Diócesis
¿Mujeres como formadoras en los seminarios? Dos rectores opinan sobre la propuesta
Los responsables de la formación de los seminaristas de Zaragoza y Tenerife comparten con Religión Confidencial su parecer ante esta posibilidad que emana del documento final del Grupo cuatro de estudio del Sínodo
26/03/26 | Javier Arias, X
Los responsables de la formación de los seminaristas de Zaragoza y Tenerife comparten con Religión Confidencial su parecer ante esta posibilidad que emana del documento final del Grupo cuatro de estudio del Sínodo.
- El informe del Grupo cuatro del Sínodo
- Participación de la mujer en el proceso formativo de los seminaristas
- Opinión de Javier Pérez, rector del seminario de Zaragoza
- Ayudar a madurar humanamente
- El rector del seminario de Tenerife no ve inconveniente en incorporar mujeres al equipo formativo
A Seminaristas del Teologado de Ávila
La Secretaría General del Sínodo ha publicado recientemente los informes de los Grupos de Estudio creados por el Papa Francisco tras la Primera Sesión de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
En el grupo cuatro, dedicado a la revisión de la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis en perspectiva sinodal misionera, Francisco puso al frente al cardenal José Cobo.
El informe del Grupo cuatro del Sínodo
Según el informe, “la formación (sacerdotal) no puede dejar de tener al Pueblo de Dios, en su configuración carismático-jerárquica, como su sujeto propio”. Se propone invertir más en “la formación de los formadores, con especial atención a su capacidad de vivir en fraternidad y trabajar sinodalmente”.
Participación de la mujer en el proceso formativo de los seminaristas
Se detalla expresamente que “no basta con continuar con la práctica ya iniciada de involucrar a religiosos, religiosas, laicos y laicas competentes en la enseñanza académica y práctica, sino que se trata de incluir a mujeres preparadas y competentes como corresponsables en todos los niveles de la formación, incluso en el equipo formativo”.
El texto también recoge que “los mismos escrutinios previos a la concesión de las Órdenes sagradas deben prever una escucha no formal, sino real, del Pueblo de Dios, dando en especial la debida importancia a la mirada y al juicio de las mujeres”.
Sobre la petición de incorporar a mujeres en los equipos formativos en los seminarios, Religión Confidencial ha preguntado a algunos rectores de seminarios sobre su parecer.
Opinión de Javier Pérez, rector del seminario de Zaragoza
Javier Pérez Mas, rector del seminario de Zaragoza señala a este medio que “lo importante en el equipo formativo no es tanto si es hombre o mujer, sino tener unas cualidades y experiencias que puedan ayudar a formar a los nuevos pastores”.
Desde esta consideración, Pérez Mas subraya que “un elemento importantísimo en el formador de Seminario es su experiencia de vida y actividad sacerdotal, razón por la cual principalmente son sacerdotes los formadores. Por lo que el elemento principal del equipo de formadores está formado por varones, pero no por el hecho de ser varón, sino por el hecho de ser sacerdotes”.
No obstante, añade que hay dimensiones formativas “que pueden aportarlas personas de vida consagrada o laicas, razón por la que ya en muchos seminarios (en el nuestro, desde luego) hay mujeres y hombres no sacerdotes que colaboran en la formación, y tienen un contacto cercano y frecuente con los seminaristas”.
Ayudar a madurar humanamente
Entre estas aportaciones que destaca el rector del seminario de Zaragoza, está la de “ayudar a los seminaristas a madurar humanamente para adquirir aptitudes como tener capacidad de relacionarse con las personas en general y con las mujeres en particular, adquirir ternura en el trato, dar importancia a los detalles, capacidad de escucha, ser capaz de estar pendiente del otro, vestir dignamente, el cuidado en la alimentación sana, etc”.
Es por ello que este rector del seminario considera “bueno” que la figura de una mujer pueda tener un papel importante en el equipo formativo”. Javier Pérez Mas recalca que “no es que haya que introducir una figura femenina por cumplir una "cuota" -como se hace a veces en algún sector de la actividad social-, sino porque puede aportar en aspectos de la formación”.
“Eso sí, el valor de una experiencia de vida y actuar sacerdotal nunca puede ser sustituido, por eso, aunque pueda ayudar, nunca suplirá la importancia y principalidad de sacerdotes en el Equipo formador”, incide.
El rector del seminario de Tenerife no ve inconveniente en incorporar mujeres al equipo formativo
Opinión similar comparte Domingo Navarro Mederos, rector del seminario de Tenerife. En respuesta a Religión Confidencial, confirma que las mujeres ya están presentes en el itinerario formativo como “profesoras en el Instituto teológico, psicólogas, personal de la casa o en encuentros formativos de las dimensiones de la formación”.
Aunque en el equipo formativo del seminario de la diócesis nivariense hay formadores y director espiritual “no habría ningún inconveniente en que se incorporara una formadora o que se creara un equipo asesor donde haya mujeres”, asegura Domingo Navarro.