De Libros

 

Para convencer al mundo de que el cristianismo no es una falsificación

 

Rod Dreher analiza en su libro 'Vivir en el asombro' sobre como “descubrir el misterio y el sentido en una era secular”

 

 

 

José Francisco Serrano Oceja | 20/04/26


 

 

 

El famoso autor de “La opción benedictina”, Rod Dreher, nos sorprende ahora, y nunca mejor dicho con lo de que nos sorprende, con un libro que se subtitula “Descubrir el misterio y el sentido en una era secular”.

 

 

 

  1. “El mundo no es lo que pensamos que es”
  2. Invitación a vivir en el asombro
  3. Conocer a Dios
  4. Aldabonazo a nuestras conciencias dormidas
  5. El peligro de ofrecer solo moralismo

 

 

 


Rod Dreher.

 

 

 

Es un libro que deja boquiabiertos a los lectores. En primer lugar, por el análisis de fondo que hace en las primeras páginas de los presupuestos de configuración de nuestra mente, del humus cultural en el que nos movemos, de nuestra forma de pensar y de vivir.

 

“El mundo no es lo que pensamos que es”

Porque “el mundo no es lo que pensamos que es”. El materialismo falso, el predominio del hemisferio izquierdo, la tecnología, los nuevos y los viejos medios de comunicación, entre otros factores, están impidiendo que vivamos el mundo como una realidad llena de misterio, que abramos los ojos a la evidencia de que el sentido y el misterio nos están interpelando e interactúan con nosotros.

Eso significa que partimos de unos presupuestos equivocados a la hora de entender la dimensión espiritual. Hemos abandonado el asombro, nuestra capacidad de encantarnos con la realidad, la atención no está centrada, incluso entendemos la religión como un sistema de ideas y creencias y no como una forma primordial que captar la maravilla de Dios que hace única y singular nuestra experiencia cotidiana.

“Muchos de nosotros, afirma Dreher, experimentamos el cristianismo como un conjunto de normas morales, como los lazos que mantienen unida a una comunidad, como una estrategia de autoayuda terapéutica, o quizá como el fundamento de un compromiso político. Y sí, es todo eso. Pero, sin la experiencia vida del encantamiento, presente y accesible, en el centro palpitante de la vida en Cristo, la fe pierde su capacidad de asombro”.

 

Invitación a vivir en el asombro

Esto quiere decir que “el mundo no es lo que creemos que es”. Es necesario aprender a ver con una mirada abierta, es necesario un reencantamiento, lo que no es fácil. Por eso, he aquí una invitación a vivir en el asombro, a volver a encantarnos con una realidad que nos sorprende y que es más grande que nosotros mismos.

Analizar los procesos psicológicos y sociales desde el punto de vista científico, que conspiran contra el encantamiento del mundo, contar el asombro, es una de las tareas de este libro, que no se para ahí.

Una vez que ha descrito cómo es la mente moderna en lo referido a la religión, propone una serie de contextos y actuaciones para, digamos, entrenar y desarrollar el sentido religioso. Y lo hace con los testimonios de personas a las que el encuentro con el misterio de Dios les ha cambiado la vida.

 

Conocer a Dios

No se trata sólo de percibir a Dios como real, sino de vivir la realidad a través de la cual se manifiesta Dios. Los jóvenes no quieren saber acerca de Dios, quieren conocer a Dios.

Esta nueva propuesta de vida la hace en el marco de una civilización que está cerca del colapso, como se explica en el libro. De hecho el desencantamiento con el mundo, con el sentido de lo humano, es catalizador y producto de la decadencia.

Una manifestación importante de la decadencia, del desencantamiento, es el encantamiento con lo oculto, con lo esotérico, con la ufología, fenómenos aquí analizados de forma curiosa.

Sin embargo, hay iniciativas, experiencias, que nos despiertan del sueño de una razón que ha dejado de ser el método para acercarnos a la verdad.

 

Aldabonazo a nuestras conciencias dormidas

Si por algo se caracteriza este libro es porque nuestro autor va entretejiendo un mosaico de testimonios de personas que se han recuperado en la vida o que acompañan a otras en la ardua tarea de recuperarse.

Estamos ante un libro que es un aldabonazo a nuestras conciencias dormidas. Un libro que lo mismo nos habla del demonio, que de la necesidad de un método de oración, de la mística, de determinadas sectas o de algunas drogas lisérgicas.

Pero hay un aspecto que se debe destacar, el de la vida del autor, que se expone aquí con toda su verdad. Converso al catolicismo, entra posteriormente en la Iglesia ortodoxa. Esta clave de su forma de vivir el cristianismo en la ortodoxia es determinante a lo largo del libro; no sólo en los referentes espirituales sino en la forma de vida de fe.

 

El peligro de ofrecer solo moralismo

Su divorcio y los estados anteriores y posteriores de depresión por los que ha pasado afloran también como norte en este trabajo, que ofrece algunas reflexiones de corte genérico sobre la propuesta cristiana en esta sociedad post-secular, que hay que tener en cuenta.

Por ejemplo, cuando señala que “si una Iglesia o confesión ofrece solo moralismo, política y activismo social, o un estímulo terapéutico emocionalmente excitante desligado de la oración profunda, el compromiso de abnegación y un cambio auténtico de vida, resulta inútil. Es peor que inútil, porque convence al mundo de que el cristianismo es una falsificación”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rod Dreher,
Vivir en el asombro.
Encuentro, 2026.