Diócesis
El sacerdote de Burgos Carlos Azcona, llamado a trabajar en la Secretaría de Estado de la Santa Sede
El presbítero es el secretario particular del arzobispo Iceta, ejerce como compliance officer de la archidiócesis además de ser el director de la Asesoría Jurídica del arzobispado
22/05/26
El sacerdote burgalés Carlos Azcona ha sido llamado a incorporarse a la Secretaría de Estado de la Santa Sede, uno de los principales órganos de gobierno del Vaticano y el más estrechamente vinculado al Papa en la gestión diaria de la Iglesia universal. La noticia ha sido comunicada por la archidiócesis de Burgos, que ha destacado tanto el perfil jurídico como la trayectoria pastoral del presbítero. Se incorpora a partir del próximo 1 de junio.
- Director de la Asesoría Jurídica y compliance officer
Reconocimiento en su preparación
- "Sorpresa y alegría"
- Biografía
El sacerdote de la archidiócesis de Burgos
Carlos David Azcona Albarrán.
Carlos David Azcona Albarrán (1982) trabajará con el actual Secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Parolin, quien dirige la diplomacia y el gobierno central de la Iglesia Católica.
La Secretaría de Estado es el organismo de la Santa Sede que coordina buena parte de la actividad de la Curia romana y canaliza las relaciones institucionales y diplomáticas del Vaticano. Está considerada el principal departamento de la administración pontificia y uno de los lugares de mayor responsabilidad dentro del entramado de gobierno de la Iglesia.
Director de la Asesoría Jurídica y compliance officer
Durante los últimos cinco años, Azcona ha desempeñado varias responsabilidades de relevancia dentro de la diócesis. Ha sido secretario particular del arzobispo de Burgos, monseñor Mario Iceta, director de la Asesoría Jurídica del arzobispado y también ha ejercido como compliance officer de la archidiócesis, una figura relativamente reciente en el ámbito eclesial español.
La figura del compliance officer se incorporó en el organigrama diocesano a instancias del arzobispo, don Mario Iceta, en 2021, y como respuesta a una tendencia que comienza a ser habitual no solo en el mundo empresarial, sino también en la Iglesia católica, en la propia Conferencia Episcopal Española y en diócesis como Córdoba —una de las pioneras— o Burgos.
Viene a ser como "un oficial de cumplimiento", una suerte de "superintendente" encargado de vigilar y supervisar el cumplimiento normativo dentro de las instituciones con personalidad jurídica, entre las que se encuentra la propia archidiócesis. De hecho, la figura del «compliance officer» es vital en una organización para determinar posibles imputaciones de cara a la comisión de cualquier tipo de delito.
De hecho, la archidiócesis de Burgos es pionera en cumplimiento normativo. Junto a las oficinas diocesanas de Protección de Datos, Protección de Menores y Transparencia, la archidiócesis está "armada ética y responsablemente con los máximos estándares", declaró el arzobispo de Burgos, Mario Iceta.
Carlos Azcona, Mario Iceta y el abogado Rafael Urquiza.
Reconocimiento en su preparación
La incorporación de Carlos Azcona a la Secretaría de Estado supone un importante reconocimiento de la Santa Sede a su preparación y a la labor desarrollada en la archidiócesis burgalesa durante los últimos años. Su perfil combina la experiencia jurídica con el trabajo cercano al arzobispo en asuntos de gobierno interno, coordinación y asesoramiento.
Su nombramiento es una muestra de confianza de la Santa Sede hacia un sacerdote que ha desarrollado una intensa tarea de servicio en distintos ámbitos de responsabilidad. Además de sus funciones jurídicas y administrativas, Azcona ha mantenido también actividad pastoral en la diócesis.
"Sorpresa y alegría"
El presbítero ha recibido la noticia con sorpresa y con alegría, y asegura que ve este nombramiento como una ocasión para "servir a la Iglesia como quiere ser servida, poniendo al servicio del Señor los dones que Él me ha confiado", recoge la web de la archidiócesis de Burgos.
Azcona también ha mostrado su gratitud al Santo Padre, el papa León XIV, al arzobispo, Mons. Mario Iceta Iceta Gavicagogeascoa —al que ha servido los últimos años como secretario particular—, y a toda la Iglesia.
Afirma que a Roma se va "llevando en el corazón a toda la Iglesia diocesana, especialmente a aquellas parroquias, pueblos, localidades, comunidades y grupos a los que me ha tocado atender a lo largo de estos años de ministerio".
Carlos Azcona, Mario Iceta y el abogado Rafael Urquiza.
Biografía
Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, pero de ascendencia burgalesa, fue formado en el Seminario de San José de Burgos, y también dos años en el Seminario Internacional Bidasoa. Recibió la ordenación sacerdotal el 30 de junio de 2012 de manos del entonces arzobispo de Burgos, Mons. Francisco Gil Hellín.
Su primer destino pastoral (2013) fue en el Valle de Losa, siendo párroco de catorce pueblos del entorno de Villalba de Losa y Berberana. En 2014 comenzó a servir, además, como adscrito a la parroquia de El Buen Pastor de Miranda de Ebro, de la que fue nombrado vicario parroquial en 2018. En aquel momento también fue nombrado vicario parroquial de las parroquias de Nuestra Señora de los Ángeles y Bayas, así como párroco de Valpuesta y de los pueblos de la Jurisdicción de San Zadornil hasta 2021, cuando el arzobispo le llamó para ser su ayuda más cercana.
En todos estos encargos ha podido poner al servicio, especialmente, su formación jurídica. Es doctor en Derecho penal por la Universidad de Navarra (2011), de la que también fue profesor, y licenciado en Derecho canónico por la misma Universidad (2021). Por otra parte, también es licenciado en Teología por el Pontificio Instituto Juan Pablo II de Roma (2013). Además es políglota, hablando con fluidez alemán, inglés, francés e italiano.
Carlos Azcona también tuvo un papel muy destacado en toda la crisis de las ex monjas de Belorado.
Ahora, Carlos Azcona cierra esta etapa para poner rumbo a Roma, donde le espera la Secretaría de Estado de la Santa Sede, el principal organismo en el que el Santo Padre se apoya para gobernar la Iglesia católica, apunta la archidiócesis de Burgos.