Conferencia Episcopal

 

Mons. Argüello sobre las terapias de conversión: “Se está produciendo un cierto confesionalismo antropológico”

 

En esta segunda parte de la entrevista exclusiva con Religión Confidencial, el presidente de la CEE habla sobre inmigración, el Valle de los Caídos o el acuerdo con el Gobierno en materia de abusos

 

 

 

14/07/26 | Javier Arias, X


 

 

 

En esta segunda parte de la entrevista exclusiva con monseñor Luis Argüello, se abordan temas importantes a nivel político, social y religioso. Temas candentes y que están en boca de muchos.

 

 

 

  1. Regularización de inmigrantes
  2. Despenalización ofensas contra los sentimientos religiosos
  3. Terapias de conversión
  4. Acuerdo con el Gobierno sobre reparación a víctimas de abusos
  5. Valle de los Caídos

 

 

 


Mons. Luis Argüello con las concepcionistas de Toledo.

 

 

 

El arzobispo de Valladolid comparte con Religión Confidencial su parecer sobre la regularización masiva de inmigrantes, el acuerdo del PSOE con SUMAR para derogar el delito de ofensas contra los sentimientos religiosos, el pacto con el Gobierno para la reparación a víctimas de abusos en el seno de la Iglesia, la polémica sobre las terapias de conversión o la situación del Valle de los Caídos.

 

Regularización de inmigrantes

P- Hay ciertos sectores católicos desconcertados con el apoyo tan explícito que hace la Iglesia de la regulación masiva de inmigrantes. ¿A qué esta defensa tan acérrima de esta cuestión y por qué no se comentan también las consecuencias no positivas que puede tener esto?

R-Hemos hablado siempre del derecho de los inmigrantes a no salir de su tierra, a mirar las causas de las migraciones, a combatir las mafias y luego a abordar el hecho de los que ya están aquí. Cuando se pone en marcha la iniciativa legislativa popular de regularización de inmigrantes se hace como una iniciativa legislativa sabiendo que por la vía administrativa eso podía arreglarse, dar una salida, como de hecho ha ocurrido, partiendo de una situación de hecho comprobada por las mayorías de las cáritas parroquiales y diocesanas, que es la realidad de gente que está aquí, que muchos trabajaban en negro, que tenían a sus hijos ya yendo a clase. Ante esa situación de hecho, como había ocurrido en otras ocasiones en España, precisaba abordarse.

Cuando se presenta la primera propuesta de regularización se habla de un tiempo de estancia. Luego, como eso no va adelante, a pesar de que el Congreso de los Diputados lo aprobó con más de 300 votos, no se deja, va pasando el tiempo, van viniendo otras personas que ya estarían fuera del plazo de lo que se había planteado. Se plantea una iniciativa legislativa porque parece un asunto mayor, que precisa un diálogo, un debate, una decisión del Parlamento.

Pero no se hace así y luego se recurre a una decisión administrativa, que a muchos de los que la iniciativa legislativa popular había querido acoger les acogía, pero claro, se habían producido ya situaciones nuevas. El asunto de la regularización y de aquellos que ya estaban en España, pues no cabe duda, yo creo que es positivo que se haya producido esa regularización, que tiene consecuencias de todo tipo, incluidas consecuencias benéficas para el conjunto, porque cotizan, pagarán impuestos. Su regularización les va a permitir no trabajar en negro, sino con un contrato.

Pero es cierto que si esto no se hace, de acuerdo con la Unión Europea, y teniendo en cuenta otras posibilidades, puede provocar efectos no queridos, que no estaban queridos en la propuesta inicial, que parte del fundamento de toda nuestra propuesta, que es la dignidad humana de las personas que ya están aquí. El asunto de un gran debate nacional europeo sobre las migraciones sigue pendiente. Partiendo de un dato que tampoco hay que olvidar, y es que en Europa, y cada vez más en el resto del mundo, el número de nacimientos no asegura una tasa de mantenimiento de una sociedad.

Hay que decir que una vez más es un asunto complejo, y a los asuntos complejos la Iglesia trata de ofrecer una mirada católica. Luego, esto se ha quedado en una iniciativa que no llegó a su fin, sino que luego se ha resuelto, no legislativamente, sino administrativamente.

 

Despenalización ofensas contra los sentimientos religiosos

P- A mitad de junio PSOE y SUMAR pactaron despenalizar los delitos contra las ofensas a los sentimientos religiosos, ¿qué le parece?

R-Me parece algo contradictorio. Creo que se ha caracterizado esta legislatura, o la visión de estos partidos políticos, por elevar el sentimiento a categoría jurídica. Han elevado el sentimiento a categoría jurídica a la hora de la autopercepción de género, han elevado a categoría jurídica y política los llamados delitos de odio, y sin embargo aquí estos sentimientos quedan desprotegidos.

Es discutible pero lo que sí que me parece es que es contradictorio. Que en unos ámbitos se eleve el sentimiento a categoría jurídica, que en otros ámbitos la categoría odio, que no es fácil a veces de concretar, también sea elevada a delito. En ese sentido no me parece la solución más adecuada para crear un clima de respeto, de acogida mutua, de tolerancia, que estamos llamados a tener unos con otros, pero sin necesidad de agraviar los sentimientos de unos y de otros.

 

 

 


Mons. Luis Argüello firmando en el libro
del convento de las concepcionistas de Toledo.

 

 

 

Terapias de conversión

P- En su intervención en el curso de verano organizado por la Fundación Pablo VI hablaba sobre el tema de las terapias de conversión. ¿Ve un intento del gobierno por intentar arrinconar ciertos postulados de la doctrina católica?

R-Yo lo que veo aquí es que se está produciendo un cierto confesionalismo antropológico. En principio el Estado liberal dice que quiere ser neutral a la hora de las cuestiones filosóficas, teológicas, espirituales, pero en este caso ha hecho un confesionalismo antropológico, haciendo una propuesta antropológica de la autonomía, la capacidad de cada cual de decidir sobre su propio género.

Yo comentaba que la prohibición de las terapias de conversión, lo que tiene consigo es la consolidación de las terapias afirmativas. De las terapias afirmativas que vienen a decir, cuando alguien presenta una problemática, un deseo de poder explicar su conflicto entre su biología y su orientación, pues las terapias afirmativas, aunque no lo llamen terapia, pero las psicologías afirmativas lo que vienen a decir es afírmate como lo que sientes. Afírmate porque lo otro te lo están poniendo desde fuera.

Nosotros no defendemos las terapias de conversión en el sentido de querer forzar una situación que merece un respeto y un diagnóstico por quienes tengan que hacerlo. Pero lo que decimos es que con la misma lealtad tampoco debe haber terapias afirmativas, sino que cada persona en su situación pueda libremente decidir quién le acompaña o cómo aborda una situación, si es que la vive como situación problemática, si no la vive como situación problemática.

 

Acuerdo con el Gobierno sobre reparación a víctimas de abusos

P-¿Está satisfecho con la firma del acuerdo de la Iglesia con el Gobierno sobre la reparación integral de las víctimas de abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia? ¿Hubo algún tipo de indicación de la Santa Sede para que esto se produjera?

R-La Santa Sede nos ha dejado libertad de acción. Pero es verdad que dentro del conjunto de problemas que se han dado en otras naciones del mundo, esta vía española podía tener también un cierto interés de valorar nuestro propio camino y luego abrirle a esta presencia de lo público a través del Defensor del Pueblo también con un deseo por parte de la Iglesia de poder acoger al mayor número de víctimas posibles. Nosotros pensamos que eso ya lo estamos haciendo, pero al mismo tiempo hemos observado como una falta de confianza. Y en este sentido hemos querido una vez más abrir la puerta porque estamos haciendo algo que en principio lo hacemos porque queremos hacer que es abordar la prescripción que es para lo que está el acuerdo de casos prescritos o casos en los que los victimarios hayan fallecido.

O sea, que la Iglesia renuncia a acogerse al derecho de prescripción. Porque también es consciente de que aunque los abusos en la Iglesia hayan sido porcentualmente minoritarios con los que se dan en la familia o en otros ámbitos, el grado de escándalo social que produce es mayor.

Entonces, si aceptamos esto, por una parte un deseo de acoger a más víctimas, una necesidad de hacer un esfuerzo si quieres penitencial por una gravedad singular del pecado de los consagrados, hay una doble confianza, la confianza de un adulto, pero la confianza de un sacerdote, de un religioso. Somos conscientes de que con esto antes y después del acuerdo hay a veces manipulaciones.

Pero bueno, nosotros queremos seguir adelante y haciendo otros ensayos, porque también queremos cuidar a las personas que han sido condenadas porque forma parte de la vida de la Iglesia el proponer la misericordia para todos, la justicia restaurativa.

 

 

 


Mons. Luis Argüello junto al cuadro del Papa León XIV
colocado en la sede de la CEE.

 

 

 

Valle de los Caídos

P- ¿Comprende las críticas de quienes dicen que la Iglesia española podría haber hecho más en la defensa de la sacralidad y la integridad de la Basílica del Valle de los Caídos?

R-Siempre es posible hacer más, pero lo que nosotros hemos querido, y lo reitero, es que el Valle de los Caídos siga siendo abadía y basílica, que la cruz sea ese signo de una Víctima y que sirva de reconciliación de todos.

¿Cuáles son las dificultades que hay hoy? La independencia, que eso sí que lo mantenemos, y del respeto a la basílica como tal. En eso está la Santa Sede, me consta, y en eso está el Cardenal de Madrid.

También es verdad que hay posiciones de defensa del Valle que defendiendo al Valle a ultranza, piensan que cualquier tipo de acción o de intervención va a suponer una ofensa. Creo que la Cruz insta constantemente a una mirada de reconciliación. Ahora el Valle de los Caídos tiene un abad, es una situación nueva, y por tanto tienen una responsabilidad con el Gobierno, recordando que al ser basílica pontificia, es la Santa Sede quien tendrá que validar si se llega a algún tipo de acuerdo.

 

P- ¿Cree que volverá pronto el Papa a España?

R-Sí.