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“No va de colores ni religiones”: Fundación Dignia apuesta por humanizar el cuidado hasta la muerte
Mara Castillo, enfermera y presidenta de la Fundación explica a Religión Confidencial por qué el acompañamiento psicológico y espiritual resulta clave al final de la vida
21/09/26 | Marta Santín, X
"Se confunde el deseo de la muerte con mal cuidado". Mara Castillo, enfermera y presidenta de Fundación Dignia, resume así uno de los planteamientos que están detrás del programa “Dignidad en el Cuidado”, una iniciativa de formación e investigación impulsada por el Centro de Humanización de la Salud San Camilo y Fundación Dignia para mejorar la atención a las personas mayores, especialmente en situaciones de cronicidad avanzada y final de vida.
- No quieren poner el foco en la eutanasia
- "Los cuidados paliativos no se limitan solo a la medicación"
- "Lo que se merece la persona es que la cuiden bien"
- Una ley de paliativos
- Proyecto "España Cuida"
- Dimensiones física, psicológica, social y espiritual
Mara Castillo, enfermera y presidenta de Fundación Dignia.
La tercera edición del programa, que se desarrollará del 8 de octubre al 19 de noviembre, ofrece 250 plazas gratuitas para profesionales y equipos vinculados a la atención de personas mayores fundamentalmente en residencias. La inscripción permanece abierta hasta el 25 de septiembre. El curso está valorado en 200 euros y se desarrolla íntegramente online, a través del campus eHumanizar.
La iniciativa ya ha formado a cerca de 400 profesionales procedentes de entidades como Lares Madrid, Mensajeros de la Paz Andalucía, Grupo Emera o Fundación Gil Gayarre. Según el estudio preliminar de la investigación vinculada al programa, los participantes mejoraron en todas las competencias humanizadoras evaluadas.
No quieren poner el foco en la eutanasia
Para Marta Castillo, el objetivo no consiste únicamente en aprender a controlar los síntomas físicos y el dolor puesto que "la persona somos una parte física, espiritual y emocional y al final de tu vida toma más relevancia porque la persona se plantea más cosas transcendentales. La parte física influye en la espiritual y viceversa", afirma la presidenta de la Fundación Dignia a Religión Confidencial.
Fundación Dignia es una organización laica y, según explica su presidenta, no tiene vinculación religiosa, aunque entre sus miembros hay profesionales y científicos cristianos y hasta un asesor espiritual. Su planteamiento sobre el final de la vida busca situar el foco en el cuidado integral de la persona y no convertir la formación en un debate exclusivamente centrado en la eutanasia.
"No queremos poner el debate en la eutanasia, sino en señalar que todas las personas que son cuidadas al final de la vida, en un plano humano y médico, evitando con medicamentos el sufrimiento y acompañándole a él y a sus familiares, llegan al último tramo de su vida con paz y tranquilidad sin tener que adelantar la muerte", señala Castillo.
La enfermera sostiene que el control del sufrimiento puede modificar incluso la percepción que tiene el paciente sobre su propia muerte. "Nadie quiere sufrir, ni el paciente ni sus familiares, pero si logras contener ese dolor se le pasa el deseo de morir", afirma.
"Los cuidados paliativos no se limitan solo a la medicación"
En este sentido, defiende una concepción de los cuidados paliativos que no se limita a la medicación. "El cuidado de la persona al final de la vida no es tanto de medicamento, el 60% no es farmacológico, son muy importantes otros cuidados de acompañamiento psicológico y espiritual tanto para el paciente como para los familiares", explica.
La propia experiencia asistencial le ha permitido comprobarlo. Castillo recuerda el caso de una mujer que estaba muriendo y cuyo dolor estaba controlado, pero cuya siguiente dosis de medicación podía dejarla dormida. La paciente quería hablar con su hermana. "Habló con su hermana, y se le quitó el dolor", relata.
"Lo que se merece la persona es que la cuiden bien"
Castillo también pone el acento en que no existe una fórmula única para afrontar el final de la vida. "No hay una regla general para el cuidado de las personas, las situaciones son muy distintas, no es lo mismo un niño que una persona de 90, hay distintas herramientas y habilidades. Pero lo que se merece la persona es que la cuiden bien", señala.
Precisamente, el programa “Dignidad en el Cuidado” pretende dotar a los profesionales de esas herramientas. Las 25 horas de formación incluyen gestión emocional del profesional cuidador, comunicación empática, espiritualidad en la vejez, competencia cultural y problemas éticos relacionados con el final de la vida. Las sesiones se desarrollan mediante siete videoconferencias de dos horas, los jueves de 13:00 a 15:00 horas, y quedan grabadas para poder ser revisadas.
La formación incorpora además una dimensión de investigación. El programa utiliza la Escala CPH21, que permite evaluar siete competencias profesionales humanizadoras: científico-técnica, relacional, emocional, ética, espiritual, cultural y de gestión. El objetivo es comprobar qué impacto tiene la formación en la práctica profesional.
Una ley de paliativos
Castillo reclama asimismo un desarrollo más homogéneo de los cuidados paliativos en España. Fundación Dignia ha trabajado y formulado propuestas para una futura ley específica.
"Lo que no tiene sentido es que exista una ley de la eutanasia y no una de paliativos", afirma. A su juicio, la Estrategia de Cuidados Paliativos supone "un paso", pero "es insuficiente", porque "en cada comunidad autónoma se puede trabajar de distintas maneras y hay discriminación entre comunidades".
La fundación tiene entre sus objetivos la creación de un Observatorio de los Cuidados Paliativos en toda España.
Proyecto "España Cuida"
También desarrolla el proyecto “España Cuida”, orientado a generar comunidades y equipos interdisciplinares capaces de atender a las personas en sus propios barrios y localidades.
"Para cuidar bien al final de la vida, hay que ponerse en la situación y en la realidad de cada persona. Es poco a poco. Pensamos: vamos a quitarle este dolor y vamos viendo que demanda esa persona", explica Castillo.
En este modelo, el domicilio adquiere un papel central. "La mayoría de la gente quieren que le cuiden en su hogar", afirma. La propuesta de Dignia pasa por implicar también al entorno comunitario: "Lo que queremos es generar esos equipos interdisciplinarios de barrios y localidades para que te cuiden mejor, y que el barrio y los vecinos estén involucrados".
Dimensiones física, psicológica, social y espiritual
El programa “Dignidad en el Cuidado” se inscribe así en una concepción integral del acompañamiento que Fundación Dignia define como atención a las dimensiones física, psicológica, social y espiritual del enfermo y de su familia. La fundación señala como misión poner en valor la dignidad de la persona desde la detección de la necesidad de cuidado hasta el acompañamiento del paciente y sus familiares.
Por su parte, el Centro de Humanización de la Salud San Camilo, vinculado a los religiosos Camilos y creado en Tres Cantos en 1983, desarrolla programas de formación, acompañamiento e investigación sobre el cuidado integral, además de contar con residencia de mayores, centro de día, unidad de cuidados paliativos y centro de escucha.
La tercera edición del programa tiene las plazas limitadas a 250 participantes y las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 25 de septiembre. Tras casi 400 profesionales formados en las dos primeras ediciones, San Camilo y Dignia buscan ampliar una red de profesionales preparados para acompañar a las personas mayores también en la última etapa de su vida.