En voz baja

 

La «casita sagrada» de la Virgen de Guadalupe cumple medio siglo: Año Jubilar en México

 

 

 

18/10/26 | M. S.


 

 

 


Representación del acontecimiento guadalupano,
que evoca las apariciones de la Virgen de Guadalupe
a san Juan Diego en el cerro del Tepeyac, en diciembre de 1531

(© Rocío García).

 

 

 

La expresión «casita sagrada» remite a las palabras que, según la tradición guadalupana, la Virgen dirigió a san Juan Diego: «Mucho quiero, mucho deseo que aquí me levanten mi casita sagrada». La Basílica de Santa María de Guadalupe de México, uno de los principales santuarios marianos del mundo, celebra su 50.º aniversario con un Año Jubilar concedido por el papa León XIV.

El tiempo de gracia, inaugurado el pasado 12 de octubre, se prolongará hasta el 12 de octubre de 2027 y permitirá a los peregrinos obtener la indulgencia plenaria si cumplen las condiciones establecidas por la Iglesia.

La fecha reúne tres momentos significativos para la devoción guadalupana: la coronación pontificia de la imagen, autorizada por el papa León XIII y celebrada el 12 de octubre de 1895; el traslado de la sagrada imagen desde la Antigua Basílica a su nuevo recinto, el 12 de octubre de 1976, y ahora, cincuenta años después, la apertura de este tiempo jubilar.

El cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo primado de México, presidió la Misa de las Rosas con la que comenzó este año jubilar. Durante la homilía, invitó a los fieles a aprovechar esta ocasión para acercarse a Dios y buscar el camino de la paz.

«Hoy es una oportunidad para recordar que tenemos una madre que nos ha revelado al verdadero Dios por quien se vive y que está pendiente de nosotros y escucha nuestras plegarias», afirmó el purpurado.

La concesión del jubileo por parte de León XIV ofrece a los peregrinos la posibilidad de vivir una experiencia espiritual especial en el santuario mexicano. Para obtener la indulgencia plenaria, los fieles deben visitar la basílica con devoción, participar en una celebración litúrgica o dedicar un tiempo a la oración y cumplir las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística, profesión de fe mediante el Credo y oración por las intenciones del Santo Padre.

La apertura solemne de la Puerta Santa y la lectura del mensaje enviado por el Papa formaron parte de los actos conmemorativos. En su mensaje, León XIV animó a los mexicanos a renovar su compromiso evangelizador y a mantener la ayuda a quienes más lo necesitan.

El Pontífice pidió que la misión de la Iglesia permita que «llegue a todos la luz de la Palabra de Dios, el consuelo de los sacramentos, el auxilio de la oración, y no falte nunca la ayuda caritativa y fraterna a los más necesitados».

Desde las apariciones de 1531, el cerro del Tepeyac se ha convertido en un lugar de referencia para los devotos de la Virgen de Guadalupe. La construcción de la nueva basílica respondió a la necesidad de acoger a los numerosos peregrinos que acudían al santuario.

La celebración mira también hacia 2031, cuando se cumplirán cinco siglos de las apariciones de la Virgen de Guadalupe. El Año Jubilar Guadalupano se presenta así como una oportunidad para renovar la fe y preparar espiritualmente esa conmemoración histórica.