Opinión
30/10/2026
Cursos prematrimoniales
Recuerdo a Lombardía dando clase y con cierta gracia decía que no existía el impedimento de cursillo prematrimonial. Formé parte del curso para quienes van a contraer matrimonio en el Oratorio de Caballero de Gracia de Madrid, excelentes cursos pues los imparten médicos, juristas y matrimonios jóvenes pero muy comprometidos.
Ahí me he dado cuenta de que quien manda es la mujer, siempre. Al acabar mi charla, se me acercó una pareja muy joven para darme las gracias (las gracias se las tengo que dar yo); habían tenido un hijo, rompieron, pero seis años después han decidido casarse en y por la Iglesia. A estos cursos llega de todo, pero la Iglesia es Madre y los cristianos estamos para ayudar y comprender, no para criticar (cuidado con el fariseo que llevamos incorporado).
Noté que la que llevaba las riendas era la mujer, el chico me dijo: se lo debo todo a ella. La Iglesia y la sociedad civil tienen un reto increíble que es formar para la madurez, el matrimonio y la familia; y eso no se improvisa en un curso, es una educación para el amor, para el compromiso que empieza a los cuatro años y dura toda la vida. Los profesores tenemos a Dios por testigo y a nuestros alumnos y mis mejores compensaciones humanas están en episodios como el de hoy.
Daniel Tirapu
dtirapu@ujaen.es