Colaboraciones

 

¿Todo el hombre (alma y cuerpo) desciende del mono?

 

 

 

 

13 noviembre, 2022 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

El hombre tiene muchas cosas en común con el mundo viviente inferior a él, y de modo especial con la familia de los monos. Esta es una verdad en la que la ciencia ha ido profundizando cada vez más y que permite pensar que la teoría de la evolución hoy día es la explicación más racional.

Lo que a veces no se recalca de igual manera, es que el hombre por sus manifestaciones de inteligencia, voluntad y capacidad de amar... se separa claramente de los demás monos. Esto es lo que la Iglesia se esfuerza por comunicar: que el hombre no es pura materia sino que tiene espíritu y el espíritu no evoluciona.

La Iglesia acepta que, para la creación del hombre, Dios se pudo valer de una «materia» que ya existía (los homínidos) y que perfeccionó, a la que añadió el alma espiritual y racional, creando así al hombre. Además, la Iglesia enseña que Dios no sólo dio el alma al primer hombre, sino que la da a cada hombre que viene al mundo, que la crea. Con esto rechaza cualquier interpretación que diga que todo el hombre (alma y cuerpo) desciende del mono, porque si toda alma es creada por Dios, ya no hay lugar para la evolución.

La dignidad del hombre (de todo él, también de su cuerpo) deriva de su alma espiritual, la cual no puede surgir por emanación de la materia, sino que es creada inmediatamente por Dios.