Colaboraciones
Daniel Deronda, de George Eliot
29 julio, 2025 | Javier Úbeda Ibáñez
George Eliot
Daniel Deronda
Traducción: Catalina Martínez Muñoz
Alba, Barcelona 2025
960 páginas

George Eliot, una de las grandes escritoras inglesas del siglo XIX.
Daniel Deronda, novela de Mary Ann Evans, más conocida por su seudónimo George Eliot (1819-1880), publicada en 1876, última de sus novelas.
George Eliot —que, justamente, se vio obligada a tomar un nombre masculino por la fuerza de las convenciones— había contribuido a paliar el antisemitismo mediante una jugada maestra: reflejar los rasgos bondadosos y agradables de los judíos. No sorprende, pues, que Herzl estimara tanto esta obra. A este interés histórico de la novela, se le une su calidad literaria: probablemente fue la mejor obra que salió de la mano de la autora.
Daniel Deronda no sólo es pionera en el tratamiento del judaísmo fuera de los estereotipos racistas sino en la exploración profunda de algunos de los aspectos más indecibles de «eso que llamamos experiencia humana»: el sometimiento, el odio, la desesperación, los errores cometidos sin conciencia de su fatalidad. Es la última gran novela de George Eliot, y sin duda una de las más complejas e innovadoras, que va mucho más allá de la cáustica sátira social.
George Eliot nació en 1819 en Chilvers Coton (Warwickshire, Inglaterra, Reino Unido), hija de un agente inmobiliario. A los ocho años se la consideraba ya «fuera de lo normal» por su peculiar inteligencia y brillantez; a los diecisiete confesaba su agnosticismo y su padre, que le había dado una rigurosa educación religiosa, la echó de casa. Subdirectora de la Westminster Review, el foro intelectual progresista más importante de su tiempo, fue animada a dedicarse a la literatura por el crítico George Henry Lewes, que llegaría a ser su compañero prácticamente para el resto de su vida: decidieron vivir juntos a pesar de que él estaba casado.
Las primeras novelas de George Eliot, situadas en su Warwickshire natal, tienen cierto aire idílico: Escenas de la vida parroquial (1858); Adam Bede (1859); El molino del Floss (1860); Silas Marner (1861); El velo alzado (1859) y El hermano Jacob (1860), dos breves piezas, de formas tan distintas, constituyen una buena introducción al estilo y los temas de su autora son además, sencillamente, toda una lección del arte de escribir; con la novela histórica Romola (1863) inició su etapa de madurez, a la que pertenecen Felix Holt (1866), Middlemarch (1871-72) y Daniel Deronda (1876). A la muerte de Lewes en 1878, se ocupó de concluir la obra más importante de este, Problems of Life and Mind.
Otras obras de George Eliot: Cómo empecé a escribir ficción, La historia de amor del señor Gilfil.
La novela Daniel Deronda, ambientada en la Inglaterra victoriana, entrelaza de manera brillante los destinos de dos personajes: Gwendolen Harleth y Daniel Deronda, explorando temas como la identidad, el amor o el cuestionamiento de las convenciones sociales.
La caracterización psicológica de los personajes hace de Daniel Deronda una obra maestra de la literatura victoriana.
Sin duda, es la galería de personajes lo que eleva Daniel Deronda por encima de la novela victoriana al uso. Los personajes centrales, Gwendolen, Mirah y Daniel están retratados con maestría y sutileza, son reales, creíbles y además impredecibles, como también lo son la evolución de todos los personajes y el desenlace de algunas de las tramas.
El libro Daniel Deronda, como todos los de Eliot, está impecablemente escrito y organizado, lo cual tiene un mérito extraordinario si tenemos en cuenta que la autora publicó los primeros volúmenes (la novela consta de ocho) sin tener todavía redactados los siguientes. Aunque eso era habitual en la época, lo habitual era también que el lector se encontrara luego con inconsistencias, cambios de nombre, o personajes que desaparecen sin más explicación, entre otros. El libro de Eliot es, en ese sentido, perfecto, y en otros, una novela redonda, profunda, inteligentísima y, aunque a ratos difícil, fascinante de principio a fin.
La aparición de una chica judía, salvada por Daniel poco antes de morir ahogada en el río, abre un triángulo amoroso que permite introducir en la novela como telón de fondo la causa del judaísmo, una religión despreciada por la sociedad inglesa de la época, que lucha por recuperar su antiguo esplendor.
Daniel Deronda es una de las novelas victorianas en la que la caracterización psicológica de los personajes llega sorprendentemente a las más altas cumbres de la literatura inglesa.
George Eliot no se compadece de sus personajes y los describe en lo bueno y en lo malo, sin ahorrarse detalles.
Daniel Deronda, una muestra particular de la literatura victoriana donde se cuestionan prejuicios sobre el judaísmo, cuando uno de los protagonistas ansía descubrir su propia identidad y se topa con la verdad de sus orígenes, que necesita conocer para superar una sensación de desarraigo, y que le serán revelados a lo largo de la trama.
Entre las influencias de Eliot, Harold Bloom destaca al poeta inglés Wordsworth, y también algunas semejanzas con Keats, respecto a su humanismo y a lo que llama la verdad de la imaginación. Su relación con el crítico literario George Henry Lewes, unido a sus cualidades desde la infancia, son elementos de su vida que maduraron favorablemente en su carrera como escritora.
Los libros de Eliot, fundamentalmente novelas, se desarrollan en la Inglaterra rural, y se caracterizan por su profundidad psicológica y realismo.
El propio lector se reconoce a sí mismo en sus personajes una y mil veces a lo largo de la lectura.
Daniel Deronda, novela gigantesca en la que Eliot aborda, con gran capacidad psicológica, temas muy presentes en la sociedad victoriana, como la fuerza de las convenciones y el antisemitismo.