Colaboraciones

 

Un evento que precipitó el nacimiento de la sociedad líquida

 

 

 

01 agosto, 2025 | Javier Úbeda Ibáñez


Imagen de 1986 del Muro de Berlín en Bethaniendamm,
el lado de Berlín Occidental pintado de colores brillantes.

 

 

 

 

 

Un evento importante que marcó a la sociedad de Occidente en el siglo XX y es uno de los factores que precipitaron el nacimiento de la sociedad líquida (sociedad que fue generada a partir de la mitad del siglo XX, que específicamente tuvo su origen remoto en el Iluminismo y su origen próximo en el final de la Segunda Guerra mundial y que tuvo su inicio formal en la revolución cultural del ’68 y recibió su impulso decisivo en la caída del muro de Berlín); uno de los factores que precipitaron el nacimiento de la sociedad líquida (incorpórea, sin solidez, es decir, sin principios) —decíamos— fue la caída del Muro de Berlín. Muchos pensaban que a raíz de la libertad ganada nuevamente para millones de hombres detrás de la cortina de hierro, ellos regresarían en masa a la religión. Sin embargo, no sucedió de esa manera. Hombres y mujeres fueron engullidos por el materialismo y el consumismo de Occidente, pensando encontrar en la materia aquella felicidad que les había negado el régimen comunista durante casi medio siglo. Quedó muy en claro que las sociedades de Occidente vivían ya un proceso galopante de alejamiento de Dios, que dicho con san Juan Pablo II en su exhortación apostólica postsinodal Ecclesiæ in Europa, hacía que el hombre viviera como si Dios no existiese. Si antes de esta apostasía práctica se daba el combate o la negación sistemática de Dios, por parte de iluministas que negaban la existencia del espíritu, de positivistas que fundamentaban la existencia en la sola materia, de regímenes materialistas que perseguían violentamente la religión o de ateos que la negaban sistemáticamente en modo para ellos por demás científico, ahora nos encontramos con el hecho nunca antes vivido, que los hombres no combatían la existencia de Dios, sino que la dejaban como un hecho sin importancia y poco fundamental para su existencia. Ahora no se niega la creencia en Dios. Ahora se impide que Dios tenga una influencia sobre el hombre y su quehacer en el mundo.