Colaboraciones
¿Democracia de las personas o democracia de los partidos?
04 agosto, 2025 | Javier Úbeda Ibáñez
Debemos comenzar a preguntarnos qué es lo que realmente queremos, si la democracia de las personas o la democracia de los partidos. Si lo que queremos es la democracia de los partidos, deberemos preguntarnos si la democracia de las personas sigue siendo indispensable o conveniente, o si más bien es nociva; y si lo que queremos es la democracia de las personas, deberemos preguntarnos si la democracia de los partidos sigue siendo indispensable o conveniente, o si más bien es nociva.
Que el pueblo comience a pensar, se atreva a pensar, en la arquitectura misma de nuestro sistema de gobierno; que no acepte como inalterables o irreformables las cosas por el simple hecho de que así están establecidas, o de que han venido siendo así de tiempo atrás. Si queremos ser una verdadera democracia, el pueblo mismo debe tener ingerencia en las modalidades y los matices de dicha democracia, y no sólo sobre a favor de quién ha de dar su voto, en medio de una estructura democrática que le es impuesta por unos pocos, sean de izquierdas o de derechas.
El pueblo debe ser escuchado por los que gobiernan, y no por cualquier motivo, sino como condición indispensable para que se pueda gobernar bien; y debe ser escuchado también en lo que diga sobre la estructura democrática que desea, y no sólo en sus marchas y demandas de aumentos salariales y cosas del mismo estilo.