Colaboraciones

 

Juan Pablo II y la familia

 

 

 

15 agosto, 2025 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

 

La familia, en estos tiempos modernos, ha sufrido como ninguna otra institución, la acometida de las transformaciones de la sociedad y de la cultura. Algunas han permanecido fieles a los valores que fundamentan la familia; otras se han dejado ganar por la incertidumbre y el desánimo; otras caminan en la duda y en la ignorancia de su naturaleza y misión. La misión de la Iglesia, Madre no sólo de los individuos sino de las familias cristianas, a unos debe sostener, a otros iluminar y a los demás ayudar en su camino a tientas por este mundo, para conducirlos a la Luz de la Vida Eterna.

Juan Pablo II había escrito al dedicar su exhortación Familiaris consortio a las familias: «A vosotros esposos; a vosotros, padres y madres de familia. A vosotros, jóvenes, que sois el futuro y la esperanza de la Iglesia y del mundo, y seréis los responsables de la familia en el tercer milenio que se acerca. A vosotros, venerables y queridos hermanos en el Episcopado y en el sacerdocio, queridos hijos religiosos y religiosas, almas consagradas que testimoniáis a los esposos la realidad última del amor de Dios. A vosotros, hombres de sentimientos rectos... ¡El futuro de la humanidad se fragua en la familia! Por consiguiente es indispensable y urgente que todo hombre de buena voluntad se esfuerce por salvar y promover los valores y exigencias de la familia» (Juan Pablo II, exhortación apostólica post-sinodal Familiaris consortio, 86).