Colaboraciones
La vida y la verdad, dos bienes necesarios
03 diciembre, 2025 | Javier Úbeda Ibáñez
Los dos bienes necesarios, los que dan pie a que se puedan alcanzar todos los demás, son la vida y la verdad.
La vida es el bien constitutivo necesario que permite el acceso a todos los valores humanos. Esto es tan evidente que resulta un dato preocupante el que deba ser recordado. Sin vida no hay ser humano y por consiguiente no hay valores humanos. Pero esta vida está sujeta a una serie de condiciones ligadas a su dignidad y realización personal. La primera de estas condiciones, otra vez necesaria, es el nacimiento. Sin él no hay posibilidad de tal vida. De hecho, desde la concepción hasta la muerte, la vida humana es un proceso continuado de realización que se desarrolla según la etapa, con características diferenciadas que no rompen esta unidad.
En la época inicial, el aspecto fundamental de la libre realización personal es la construcción biológica, y este es un proceso que empieza en el instante de ser concebido y que continúa después del nacimiento. A partir de un momento determinado, esta característica, que seguirá durante muchos años, va cediendo el paso a las condiciones cognitivas que caracterizan a nuestra especie. Pero, si aquel soporte vital no está bien construido, estas capacidades humanas no se desarrollarán o lo harán de mala manera.
Por otra parte, la verdad es necesaria porque sin ella no podemos entender la realidad. El bien se transforma en mal, lo justo en injusto, lo necesario en superfluo. Es el caos en el que nada personal ni colectivo puede realizarse.