Colaboraciones

 

Si no hubiera clase de religión

 

 

 

19 de enero, 2026 | Javier Úbeda Ibáñez


 

 

 

 

 

Conviene advertir que no es lo mismo laico que laicista. El laicismo es excluyente de toda confesión religiosa. Todas las posturas negativas hacia la enseñanza de la religión, y de la religión católica en particular, se olvidan de que la formación religiosa y moral de los alumnos es un derecho de los padres y no del Estado; no es competencia de este decidir qué tipo de formación religiosa o moral deba darse a los estudiantes. Tampoco ciertos grupos minoritarios, por mucha fuerza mediática que reciban, tienen derecho a exigir la imposición de sus posturas contra la opinión y derecho de los padres.

Si no hubiera clase de religión, en principio, se privaría a los alumnos de una oportunidad para desarrollar sus facultades y capacidades básicas, las cuales quedarían adormecidas en edades fundamentales para el crecimiento personal. Se vulneraría el derecho de los padres a la formación religiosa y moral de sus hijos, derecho consagrado en la Constitución española, artículo 27.3 y reconocido en las distintas leyes de desarrollo y en los Tratados Internacionales ratificados por España. En concreto, se conculcaría la Constitución española (de 1978) en sus artículos 27.3, 16 y 96; también la Ley Orgánica de libertad religiosa de 05-7-1980; el Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado español de 03 de enero de 1979; el «Pacto Internacional de derechos civiles y políticos» (ONU, 19-12-1966; «BOE», núm. 103, de 30 de abril de 1977); el «Pacto Internacional de derechos económicos, sociales y culturales» (ONU, 19-12-1966; «BOE», núm. 103, de 30 de abril de 1977), así como, la «Convención Europea para la salvaguarda de los derechos del Hombre y de las libertades fundamentales» (https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1999-10148). Protocolo Adicional nº 1, ratificado por España el 08-10-1979. En todos ellos, entre otros, se reconoce el derecho de los padres a que sus hijos reciban en la escuela la formación religiosa y moral que responda a sus convicciones.